Influencia de la mente en la materia

bombilla y papel

Aquellos que nos dedicamos a la arquitectura saludable, la armonía en el hábitat, el Feng Shui o la biohabitabilidad estamos muy acostumbrados a escuchar conceptos vinculados a la influencia de la mente en la materia como “pensamiento positivo”, “karma” o “la atracción de aquello que uno proyecta”.

Incluso en física cuántica se habla de la información subyacente a cualquier manifestación energética, desde su estado más puro y volátil hasta el más arcaico, como lo es nuestra percepción de la realidad.

Ya sea por experiencia, por conocimiento, por intuición o incluso por pura fe de que estas teorías funcionan, muchas personas tenemos cierta predisposición a creer en ellas, de igual modo que hay quien tiene la predisposición a negarlas.

En este sentido, en DinA5 Arquitectura Saludable nos encontramos entre aquellos que no niegan ninguna teoría sólo por el hecho de no alcanzar a entenderla, ofreciendo siempre el beneficio de la duda y, en la medida de lo posible, poniéndola en práctica para sacar nuestras propias conclusiones.

Por este motivo hoy compartimos una de estas conclusiones, a partir de un experimento sencillo que podéis hacer en casa y que refleja la influencia de la mente en la materia.

Se trata de un experimento del que nos hablaron en el Posgrado en Salud y armonía del hábitat que se imparte en el Colegio de Arquitectos de Barcelona.

Experimento: influencia de la mente en la materia

Para llevar a cabo este experimento doméstico tan solo necesitaremos 2 tarros de cristal con cierre hermético, arroz y un rotulador.

Para empezar, colocaremos en el interior de los dos tarros de cristal idénticos y esterilizados, una cantidad similar de arroz recién hervido. Los tarros deben cerrarse herméticamente mediante el proceso de baño maría.

En uno de ellos escribiremos una palabra o sentimiento positivo, a la vez que hacemos florecer todo el bien que ese pensamiento nos aporta. En cambio, en el otro tarro de cristal haremos lo opuesto, escribiremos una palabra negativa tratando de sentir lo que esa palabra nos sugiere a nivel de sensaciones.

A continuación introduciremos los dos tarros en un armario donde permanecerán una semana entera sin recibir la luz del sol, preferentemente uno al lado del otro para evitar suspicacias sobre la influencia de la mente en la materia.

De este modo, al cabo de una semana el estado del arroz es el que muestran las imágenes a continuación.

Y a los 15 días todavía ha evolucionado más el aspecto de los dos tarros de cristal.

El experimento tiene una duración de tres semanas para ver al completo la evolución del arroz pero, como podemos ver en las imágenes, a estas alturas ya podemos ver reflejada la influencia de la mente en la materia.

Conclusiones y reflexión

Después de llevar a cabo el experimento y documentar todo el proceso, la reflexión a la que llegamos es que cada vez que nos invade un pensamiento negativo a partir de una mala experiencia nos hacemos daño de forma inmediata, especialmente cuando ese pensamiento es sobre nosotros mismos, siendo solamente nosotros responsables de ello.

Ahora bien, del mismo modo, una actitud positiva y llena de palabras que nos hagan sentir bien ayuda a afrontar el día a día, además de contribuir a hacer frente a una posible enfermedad o, lo que es todavía más extraordinario, a ayudar a otros que necesiten nuestro apoyo.

Hasta aquí el post de esta semana. Esperamos que os haya resultado interesante y que os animéis a realizar el experimento en vuestra casa. Para cualquier duda o consulta ya sabéis que podéis contactarnos sin ningún compromiso.

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