GEOBIOLOGÍA

La geobiología es la ciencia que estudia cómo afecta a la salud de las personas la estructura del subsuelo del lugar en que residen: corrientes subterráneas, fallas geológicas, diaclasas, líneas Hartmann, líneas Curry; y las energías artificales generadas por el ser humano, como los campos magnéticos de alta frecuencia o los campos eléctricos.

Las radiaciones que todos estos elementos emiten pueden afectar a la salud de las personas, provocando el desarrollo de distintas enfermedades. Para detectar, limitar y evitar las zonas con geopatías dañínas para nuestra salud se emplea el estudio de geobiología.

En un estudio de geobiología se utiliza la técnica de la radiestesia, mediante la cual identificamos todas estas alteraciones para tenerlas en cuenta a la hora de comenzar un proyecto o reformar de un espacio existente:

– La red Hartman: se atribuye su existencia al campo eléctrico y magnético de la tienrra. Han de existir y no son perjudiciales a no ser que nos encontremos en un cruce de estas líneas con alguna otra patología.

– La red Curry: es una red más amplia pero más nociva que la red Hartmann. Además es bantante más compleja de localizar.

– Corrientes subterráneas: alteran la cantidad de energía elúrica que emnana de la tierra en su vertical, tienen efectos desvitalizantes.

– Fallas: grietas o diaclasas en el subsuelo que alteran la calidad y la cantidad de la energía emitida por la tierra desde el subsuelo.

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FENG SHUI

El Feng Shui es una disciplina taoísta que se aproxima a los lugares que habitamos desde una perspectiva energética, a través de la observación y la percepción del entorno. Plantea actuaciones a nivel personal para conseguir, no sólo habitar de forma más saludable nuestro hogar, sino también nuestro cuerpo.

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– Fundamentos del Feng Shui

– La orientación: es intensidad de energía y dualidad (Ying/Yang). Por ejemplo, la cara soleada ante la cara en sombra de una vivienda, el sol de mañana o el de tarde

– Los ciclos energéticos o de tiempo: un día, un año, un ciclo lunar o una vida entera.

– Aceleraciones y estancamientos: las alineaciones de puertas y ventanas producen aceleraciones de la energía y los rincones estancamientos. Debemos evitar ambos casos en la vivienda.

– La forma y geometría: las aristas o cantos existen en la naturaleza, pero encontramos muchos menos ejemplos que en nuestro entorno, puesto que son agresivas para nuestro campo energético.

– Los armonizadores: son herramientas que utilizaremos para lograr el equilibrio del entorno, como símbolos, cuadros, minerales, plantas, luz, objetos de decoración o fuentes, entre otros.

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– Los 8 canales o estados energéticos

Según el Feng Shui, la energía o Qi fluye en nuestra vivienda a través de 8 canales o estados energéticos que están presentes permanentemente. No obstante, en cada época del año uno de esos estados está en plenitud y el Feng Shui nos ayuda a reconocerlo y aprovecharlo.

Cada uno de estos estados de la energía favorece distintas actividades cotidianas como la concentración, la relajación, las relaciones sociales, el crecimiento, la claridad de ideas o la elaboración de alimentos.

En una vivienda podemos identificar cada una de las áreas a través de las cuales los 8 canales energéticos fluyen a nuestro alrededor, de este modo podemos hacer una distribución de las zonas en base a qué áreas son apropiadas desde un punto de vista energético para cada actividad.

De este modo conseguiremos descansar mejor, concentrarnos más, hacer mejores digestiones e incluso disfrutar más de los momentos en familia.