Los beneficios de las piscinas naturales

piscina natural pública

Fuente: www.ecohabitar.org

Si alguna vez te has bañado en un estaque natural de alta montaña seguro que recuerdas esa sensación de sumergirse en las aguas puras y cristalinas de un manantial natural.

¿Alguna vez te has preguntado qué parámetros construyen esa experiencia de pureza? El color, el sabor, el olor, el entorno… ¿Qué debe de ser? Está claro que cuando sacas de la cabeza del agua después de una zambullida en un manantial la sensación es totalmente diferente a la de una piscina de cloro… ¿me equivoco?

Uno de los principales beneficios de las piscinas naturales es la posibilidad de recrear estas sensaciones en un entorno controlado, mayoritariamente doméstico, aunque ya existe más de una piscina natural pública en Europa.

¿Qué hace que una piscina se clasifique como natural?

No hace falta reflexionar demasiado para llegar a la conclusión de que una piscina natural no utiliza productos químicos para ofrecer un agua depurada y cristalina. La gran duda es cómo es posible lograr esa pureza y sobre todo mantenerla a lo largo del tiempo.

El GIABN (Grupo Ibérico de Aguas de Baño Naturalizadas) aglutina los principales diseñadores y constructores de piscinas naturales y representa un apoyo para seguir las pautas que marca la Organización Internacional de aguas de Baño natural (IOB).

Según estos organismos sólo pueden ser clasificados como piscinas naturales aquellas cuyos sistemas de depuración sean mecánicos y/o biológicos. Quedan excluidas por tanto todas las que utilicen sistemas que perjudiquen o destruyan cualquier tipo de organismo vivo.

Por este motivo cualquier piscina que utilice sistemas de desinfección o esterilización del agua no puede ser clasificada como piscina natural. Estos sistemas de desinfección son, además de las conocidas piscinas de cloro y sal, las lámparas UV, el peróxido de oxígeno, los sistemas de iones de cobre, ozono o los ultrasonidos, entre otros.

Todos se basan en la destrucción de materia orgánica y biótica para “limpiar” el agua, pero se alejan del perfecto equilibrio ecológico entre todos los seres vivos, que es el principio sobre el que se sostiene la experiencia de baño que comentábamos al principio del post.

La depuración biológica del agua

planta depuradora

Estos sistemas para mantener el agua pura y cristalina se basan en la descomposición  y asimilación de la materia presente en el agua, por un lado, y la eliminación de los agentes patógenos por otro.

Los conocimientos para alcanzar este objetivo no los posee cualquiera, pocos profesionales son capaces de estudiar y comprender cómo diseñar un conjunto en perfecto equilibrio que nos aporte todos los beneficios de las piscinas naturales.

Estos procesos de depuración y desinfección se realizan mediante la incorporación de diferentes organismos vivos que realizan estas tareas de igual forma que lo realizarían en un entorno natural, pero a partir de un diseño controlado.

Los briofitos y las plantas acuáticas (sumergidas o no) son los principales mecanismos biológicos encargados de mantener el agua cristalina y desinfectada. Para su correcto desarrollo es necesario el control de la profundidad, de recirculación de agua y, evidentemente, su protección.

La elección de un sistema u otro, o la combinación de ambos, dependerá de las particularidades de cada proyecto, geometría, dimensión, asoleo de la zona, el clima y las limitaciones energéticas  o económicas.

Tipos de piscinas naturales

esquema piscina natural

Empezaremos por recalcar que cada piscina es diferente por necesidad del entorno, a pesar de ello podríamos agruparlas en tres tipologías en función de su apariencia porque el funcionamiento siempre es el mismo:

1. Las piscinas con aspecto de piscina. Este tipo de piscina posee un vaso de baño de unos 2 o 2,5 metros de profundidad, claramente diferenciado del lugar donde se produce la depuración, ya sea una lámina de agua o un vaso adyacente para las plantas sumergidas.

2. Las piscinas sipo balsa o swimming-pond. Esta tipología busca aún más la recreación del estanque natural, el vaso de baño queda delimitado por muros sumergidos pero la lámina de agua es una única y muy amplia. Te bañas rodeado de plantas.

3. Las piscinas reconvertidas. Si posees una piscina convencional en funcionamiento es posible transformarla en una piscina natural, habiendo ahorrado el coste del movimiento de tierras y la estructura del baso principal. Esta práctica es una realidad creciente.

El tipo de piscina a escoger dependerá de si posees o no una piscina o no, del tamaño del jardín y de los recursos económicos, evidentemente. Lo que está claro es que cualquiera de las tres opciones ofrece todas las garantías de calidad y los beneficios de las piscinas naturales.

Veamos cuáles son estos beneficios que nos aportan las piscinas naturales.

Beneficios de las piscinas naturales

Salud y bienestar

La desinfección del agua en piscinas convencionales no discrimina, ataca a todo organismo vivo que entre en el agua y por tanto desaparecen todos los seres vivos. Los seres humanos podemos soportar esta agresión gracias a nuestro gran tamaño.

A pesar de ello todos hemos sufrido el ataque de estos productos a través de escozor de ojos, irritación de la piel y problemas de alergias. Existen propuestas legislativas para la eliminación del cloro como sistema de tratamiento en piscinas cerradas por la elevada toxicidad de los vapores que genera.

Pero hay más, el agua desinfectada químicamente es agua muerta, sin vitalidad. El agua no sólo es un elemento de hidratación, sino que además posee información y memoria en sus moléculas, tal y como explica el doctor Masaru Emoto.

La depuración biológica ayuda a la vitalización del agua y la proliferación de la vida positiva, es decir, vida que nos aporta salud y bienestar.

Es prácticamente imposible explicar con palabras el shock que produce el baño en este tipo de piscinas. Aunque ya te lo esperes, cuando sacas la cabeza del agua vuelves a sorprenderte de una sensación difícil de relacionar con un jardín privado.

Desde nuestra experiencia en DinA5 Arquitectura Saludable, podemos afirmar haber visto a un profesional del diseño de los filtros biológicos de depuración en piscinas naturales coger un vaso de agua de una de sus piscinas y bebérselo con total seguridad de que el agua no es solo potable, sino que también es saludable. Es una imagen que no olvidaremos.

Ecología, biodiversidad e integración en el entorno

piscina natural

Además de la salud podemos afirmar que este tipo de piscinas son más ecológicas. No consumen apenas agua después del primer llenado y la electricidad que necesitan para funcionar tiende al ridículo. Podrían incluso funcionar con un pequeño captador solar.

Además aumentan la biodiversidad, ya que ofrecen un lugar donde las aves puedan hidratarse. De este modo, una piscina natural revitalizará nuestro jardín a niveles que van mucho más allá de los límites de la lámina de agua. Estos animales, además, mantendrán a raya la mayoría de insectos como moscas o mosquitos.

Al contrario de lo que muchos podrían pensar, los usuarios de las piscinas naturales aseguran que el único lugar de su jardín donde pueden tumbarse de forma relajada a leer un libro o tomar el sol sin preocuparse del picotazo de un mosquito es alrededor de la piscina.

Esta biodiversidad permite una aproximación y disfrute de la piscina y su entorno con los más pequeños de la casa desde un punto de vista didáctico y no sólo lúdico. Podríamos pasar horas observando aves venir a beber, libélulas cazando mosquitos o simplemente cuidando del jardín acuático.

Pero aún hay más beneficios de las piscinas naturales, podemos disfrutar de ellas todo el año, no sólo la temporada de altas temperaturas. Este tipo de piscinas no cierran en otoño, siempre están abiertas y siempre ofrecen un entorno natural y tranquilo donde sentarse en busca de la inspiración o la relajación.

La integración en el entorno es otra de las claves. Las piscinas naturales se suman al jardín casi sin quererlo. La lámina de agua, donde las plantas acuáticas realizarán su trabajo, puede estar relativamente separada del vaso principal de forma que ni tan solo se relacionen el espacio de baño y el de depuración.

Menor mantenimiento

El mantenimiento es un factor que preocupa a la mayoría de personas que deciden construir una piscina, ya sea natural o convencional. Pues bien, en este apartado no hay comparación posible, el bajo mantenimiento es uno de los grandes beneficios de las piscinas naturales.

El mantenimiento de estas piscinas se puede incorporar al entretenimiento del cuidado del jardín y se puede realizar sin demasiados conocimientos técnicos. Algo de poda, limpieza de materia depositada en la superficie del agua y un robot para la aspiración del fondo es el kit básico.

Eso sí, hasta que el sistema biológico crezca y esté en pleno funcionamiento se debe realizar un control periódico por parte de la empresa instaladora, algo que no representa un coste añadido y que permite al usuario aprender tranquilamente cuáles son las dinámicas del cuidado de su piscina natural.

¿Cuestan más dinero las piscinas naturales?

Y por último nos gustaría analizar el coste de la construcción de piscinas naturales. En términos generales la respuesta es que cuestan alrededor de un 30% más que las piscinas convencionales de iguales características, según el diario catalán Avui.

Aunque para ser justos hemos de puntualizar que dependerá en gran medida de muchos parámetros técnicos y de diseño, como los acabados, dimensiones, geometría, barandillas o pasarelas.

piscina natural rectangular

De este modo pueden invertir las tornas, es más, si optamos por la opción de una piscina natural tipo estanque (swimming-pond) el coste de una piscina natural se acerca más al coste de una convencional de obra.

En contrapartida todos los procesos de filtrado, bombeo son mucho más simples y no requieren de mantenimiento ni reparaciones. Una piscina natural funciona con una simple bomba de agua de poco caudal, nada más. Los costes de productos químicos y mantenimiento de maquinaria no existen.

La intervención del usuario se limita a la retirada de hojas y materia orgánica depositada, la aspiración del fondo de igual forma que una piscina convencional y un control periódico de la calidad del agua por un profesional especializado.

El agua se conserva para toda la vida, sólo hay que rellenar el volumen de agua que se vaya evaporando pero, en condiciones normales, nunca será necesario vaciar una piscina natural.

Hasta aquí nuestro post sobre los beneficios de las piscinas naturales. ¡Esperamos que os haya resultado útil, sobre todo en estos meses calurosos de verano! Como siempre, podéis dejar vuestros comentarios y estaremos encantados de atenderos.

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